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miércoles, 10 de febrero de 2016

Análisis Forense. Cadena de Custodia de la evidencia digital



El concepto Cadena de Custodia (también referenciado en la literatura como CdC) no es algo que solamente se utilice en el entorno del Análisis Forense informático, sino que es un concepto ligado al ámbito legal y judicial, y es algo que incumbe a la recopilación de evidencias de cualquier tipo.

Para entender su importancia pongamos como ejemplo un caso que, desgraciadamente, está a la orden del día: un caso de corrupción.



Cuando la policía y los investigadores entran en la casa del sospechoso, resulta que encuentran un montón de documentación en papel referente a contratos inflados económicamente para estafar a la Administración Pública, por tanto, el sospechoso tiene muchas papeletas de ser culpable. Ahora imaginemos que el encargado de custodiar esas evidencias es amigo íntimo del sospechoso y que no se lleva ningún control de trazabilidad sobre las mismas. Cuando esas pruebas llegan al juez, todos esos contratos que antes eran la prueba de un delito ahora son completamente normales y responden a la más absoluta legalidad, por lo que el juez no tiene más remedio que desestimar la acusación. Para evitar que estas situaciones se produzcan en la realidad existe el concepto de Cadena de Custodia.

La CdC establece un mecanismo o procedimiento, que asegura a quienes deben juzgar que los elementos probatorios (indicios, evidencias o pruebas) no han sufrido alteración o contaminación alguna desde su recolección, examen y custodia, hasta el momento en el cual se presentan como prueba ante el Tribunal. Este procedimiento debe controlar dónde y cómo se ha obtenido la prueba, qué se ha hecho con ella (y cuándo), quién ha tenido acceso a la misma, dónde se encuentra ésta en todo momento y quién la tiene y, en caso de su destrucción (por la causa que sea), cómo se ha destruido, cuándo, quién, dónde y porqué se ha destruido. Este procedimiento de control debe ser absolutamente riguroso, de manera que no pueda dudarse ni por un instante de la validez de la prueba.

Sin embargo, la evidencia digital tiene ciertas peculiaridades con respecto a otro tipo de evidencias, y es que la información que se puede presentar como medio de prueba la podemos encontrar en diferentes estados:
Almacenada estáticamente. Información que se encuentra almacenada de manera persistente en un dispositivo a la espera de ser recuperada o utilizada.
Almacenada dinámicamente o en procesamiento. Información que se encuentra almacenada de manera temporal en un dispositivo volátil y que se perderá en el momento que el dispositivo deje de recibir corriente eléctrica.
En tránsito o desplazamiento. Información que se encuentra en movimiento por la red en forma de paquete de información que puede ser capturado y/o almacenado.

Especialmente de estos dos últimos estados hablaba cuando me refería a las peculiaridades de la evidencia digital. La mayoría de las veces que se habla de CdC se habla de la preservación de la prueba material incautada y relacionada con un delito, pero en informática, ese control de la prueba material carece de sentido cuando hablamos de memorias volátiles, por ejemplo. Pongámonos en el caso de una memoria RAM. La información que contiene puede ser valiosísima a la hora de resolver una investigación (procesos en ejecución, credenciales de usuario, etc.), sin embargo, esta información se perderá en el momento en que la memoria deje de percibir corriente eléctrica, y antes o después el equipo donde esté alojada esa memoria RAM deberá ser apagado. Entonces, ¿qué sentido tiene la cadena de custodia simplemente sobre la memoria RAM como dispositivo físico? Ya respondo yo, ninguno.

Con este pequeño ejemplo se pone de manifiesto que cuando hablamos de CdC no podemos referirnos solamente a las pruebas materiales relacionadas con el delito, sino que hay que hablar también de aquellos datos obtenidos de dispositivos volátiles, y que se generan “sobre el terreno”. Por ejemplo, para preservar la información contenida en un dispositivo volátil de manera que después pueda ser analizada por un experto, habrá que copiar dicha información a un dispositivo no volátil. Ese dispositivo es una prueba generada “in situ” y deberá ser tratada como tal aplicándole el procedimiento de CdC y garantizando su validez legal en un proceso judicial.

Como vemos, la información volátil supone una gran peculiaridad, pero también la información no volátil, por las características propias de las evidencias digitales, supone una disrupción respecto a la definición tradicional de CdC. Por ello, la CdC no debe limitarse únicamente a aquellos dispositivos incautados, sino que debe aplicarse además a todos aquellos dispositivos que, por la razón que fuere, hayan sido duplicados o clonados, con el fin de que estas copias tengan la misma validez legal que la evidencia original. De esta manera, el dispositivo original estará protegido de terceros, en un lugar seguro, y libre de posibles manipulaciones o destrucciones.

De todo lo anterior se desprende una ventaja a la hora de trabajar con evidencias digitales, y es que estas evidencias nos permiten trabajar con copias idénticas de la prueba original, alejando el temor de que una prueba pueda ser contaminada. Y en el caso de que así sea, y una de estas copias idénticas se vea contaminada (por motivos del análisis de la misma en la mayoría de los casos), podrá volver a clonarse el original permitiendo comenzar de cero si fuera necesario. Esto supone una gran ventaja en este aspecto respecto a otros campos (pensemos en el ámbito de la medicina forense).

En resumidas cuentas, de todo esto podemos obtener como conclusión que la definición tradicional de CdC que gira en torno a las pruebas materiales incautadas queda muy “coja” en el entorno de la informática y la evidencia digital. En este sentido, podemos decir que la CdC (en el ámbito de la informática) es el protocolo de actuación relativo a la seguridad y manipulación que ha de seguirse durante el período de vida de una prueba, desde que ésta se consigue o se genera, hasta que se destruye o deja de ser necesaria.

Por último, quisiera hacer mención a la norma ISO/IEC 27037:2012 “Information technology – Security techniques – Guidelines for identification, collection, acquisition and preservation of digital evidence”, que ofrece una guía de cómo llevar a cabo la actuación pericial en el escenario de la recogida, identificación y secuestro de la evidencia digital, y en su capítulo 7 trata la cuestión de la CdC en este ámbito. Esta norma viene a sustituir a las antiguas directrices RFC 3227, norma más dirigida a dispositivos actuales y más acorde con el estado de la técnica actual.

Referencias
López Rivera, Rafael. Peritaje Informático y Tecnológico. Barcelona : s.n., 2012.
http://www.informaticoforense.eu/la-cadena-de-custodia-aplicada-a-la-informatica-i/
http://peritoit.com/2012/10/23/isoiec-270372012-nueva-norma-para-la-recopilacion-de-evidencias/

martes, 5 de enero de 2016

Analisis forense en android con viaextract sobre caine 7

Si alguna vez te has planteado llevar a cabo un análisis forense en un dispositivo móvil, sobre todo Android, habrás utilizado una herramienta llamada Viaextract. Esta fantástica herramienta, originalmente de la empresa Viaforensics (actualmente llamada Nowsecure), te permite en su versión libre, extraer toda la información disponible a nivel lógico. En la versión de pago, además es capaz, entre otras funciones, de hacer un análisis utilizando extracción física.


Viaextract, habitualmente viene incorporada dentro de una distribución Linux llamada Santoku, desarrollada originalmente por Viaforensics y mantenida actualmente por Nowsecure. En la web de Nowsecure se puede descargar una máquina virtual en formato virtualbox o en formato vmware, por la que se puede utilizar directamente la herramienta, tras arrancar la máquina virtual, en modo plug and play.



Santoku es una distribución Linux específica para análisis forense, y especializada en herramientas para dispositivos móviles. Es una de mis distribuciones preferidas, fundamentalmente por la inclusión de Viaextract. Sin embargo, en mi opinión, no es tan completa para el análisis forense del resto de sistemas, por lo que en otras ocasiones he declarado mi preferencia por CAINE. Incluso en ese post hablaba de la posibilidad de incluir los repositorios de Santoku, permitiendo tener lo mejor de dos mundos, en cuanto a posibilidades de herramientas se refiere.

Al haberse publicado hace un mes la última versión de Caine, la 7, he querido incluir un procedimiento a seguir para hacer funcionar Viaextract en Caine, según lo hice para el portátil que utilizo habitualmente para peritaje y análisis forense.

Así pues, si queréis poder instalar las herramientas de Santoku Linux en Caine 7 (o en cualquier otra distro basada en Ubuntu 14.04) podéis seguir los siguientes pasos:

1.-) sudo apt-key adv --keyserver hkp://p80.pool.sks-keyservers.net:80 --recv-keys F6D8FCF5A647374B

2.-) sudo apt-key adv --keyserver hkp://p80.pool.sks-keyservers.net:80 --recv-keys F6D8FCF5A647374B

Con esto, recuperamos las claves públicas necesarias para poder instalar paquetes firmados por viaforensics y nowsecure.

3.-) Añadir a /etc/apt/sources.list o crear un fichero nuevo con extensión .list en /etc/apt/sources.list.d con el siguiente contenido:
deb https://apt.nowsecure.com/repo/ trusty main
# deb-src https://apt.nowsecure.com/repo/ trusty main
deb http://packages.santoku-linux.com/ubuntu trusty main

4.-) adduser santoku

Necesario puesto que el paquete viaextract hace referencia a este usuario (el que viene por defecto con contraseña santoku1 en la distro Santoku Linux)

5.-) apt-get remove android-tools-adb

La herramienta adb viene incluída por el paquete android-sdk (en los repositorios de nowsecure o de santoku, no recuerdo ahora), que es dependencia del paquete viaextract, por lo que si no eliminamos el paquete android-tools-adb, no se instalará

6.-) apt-get update && apt-get install viaextract

Varios megabytes después, se instalará viaextract. El siguiente paso será licenciar el producto correctamente, ya sea con la versión community o con la de pago, ejecutando vactivate en una terminal.

Y ya por fin, desde línea de comandos también, ejecutar viaextract o hacer un enlace directo en el escritorio (o donde más rabia os de) a /usr/bin/viaextract